jueves, 9 de enero de 2014

Un aguilarense de pro

Hoy se ha enterrado en Aguilar, su pueblo, el ilustre aguilarense José Aparicio Calvo-Rubio, a quien le corresponde ser Excelentísimo Señor, en función de su saber y de su estar profesional. Y así debe ser, pues todos debemos ser respetuosos con los que se preocupan en atender cargos públicos para que otros vivamos en paz y para que nuestras familias vivan de la mejor manera posible. Es decir, siento que yo y mi familia debemos mucho a estas autoridades nuestras que así vivieron, por ello nunca les faltará nuestro respeto, el mío y de mi mujer, y el de mis hijos.

Pero además es que se ha ido el más genuino aguilarense del momento actual. Me ha gustado mucho la reseña escueta de Diego Igeño en el ABC, en la que le define con sus tres pasiones del derecho, la política y la de su patria chica Aguilar. Escueta sí, porque si hubiera enumerado los méritos, habría necesitado un libro.

Y siendo grande entre los grandes, quiso que sus restos descansaran en Aguilar, entre los suyos. Era Hijo Predilecto de Aguilar y por eso Aguilar debe perpetuar su memoria. Sin duda, en los próximos días aparecerá algún panegírico y aparecerán algunas honras. Todas merecidas.

Yo conocí, en mi llegada a Aguilar hace más de cuarenta años, a tres amigos que nos daban la tabarra en el verano, estando hasta las tantas horas de la noche, hablando en animadísima charla, con las risotadas por las remembranzas de las andanzas de su  niñez. Lo de tabarra es en sentido cariñoso, porque uno de ellos era el primo Paco Cabezas, el otro Vicente Núñez y el tercero, Pepe Aparicio. ¡Vaya tres patas para un banco! Amigos sí… una vez me dijo Vicente que, casi con pantalones cortos, hablaban ya de Malher en el Llano de las Coronadas, sentados los domingos en los bancos del paseo. Precoces diría yo. En aquella época, Paco ya era el Excmo. Sr. Comisario de la Cuenca del Segura, Ingeniero de Caminos, Canales y Puertos, Pepe era el Excmo. Sr. Gobernador de Murcia o de Asturias, siendo una autoridad en la Fiscalía de España  y Vicente era el bibliotecario del pueblo. Unos años más… y sería el más excelente de los poetas de habla hispana, y los tres, aguilarenses por los cuatro costados, con sus familias, sus recuerdos, sus amigos… todos tuvieron que irse fuera pero encontraron ocasión para regresar continuamente. Y hoy, los restos mortales de los tres y su  memoria, descansan para siempre en Aguilar de la Frontera.

Paco Cabezas  nos dejó el primero, pero siempre me dijo Vicente que era de una valía humana e intelectual extraordinaria. Nunca le faltaba una copa de fino, ejerciendo su andalucismo allá en la lejanía donde viviera. Le encantaban las aceitunas partidas de mi suegra y le encantaba ir a cualquier bar de Aguilar con su familia  a tomar una copa. Recuerdo en los momentos del cambio y con la gente joven, cómo  departía entusiasmado al hilo de la nueva música de los poetas andaluces de Agua Viva. Le admirábamos todos y se nos fue temprano, muy temprano. Pero dejó la bonhomía y la capacidad intelectual en su descendencia. Y también su amor por Aguilar. Y aquí le trajeron a enterrar.

Vicente, un día se destapó y nos sorprendió. Me dijo que escribió aquel poema de Ocaso en Poley porque se estaba ahogando. ¡Cómo le comprendí! Esa mente privilegiada, limitada entre viejas paredes y condenada a un ostracismo intelectual… no le importaba morir. Pero escribió unos poemas memorables y los intelectuales se le rindieron. Yo fui el primer sorprendido y como fuimos los dos, los inventores de la terraza de verano del Tuta, tuve ocasión de hablar con él de muchas cosas y me hice su más fiel lector y admirador. Y cómo no, hablamos mucho, mucho de sus dos amigos y de su bachiller junto a ellos. La vida pública de Vicente, a partir de ese momento sería la más conocida de los tres en Aguilar, porque vivía aquí. Y también yacen aquí sus restos para siempre.

Un día Antonio Sánchez me dijo que vendría Pepe Aparicio a tomar una copa a la bodega. Allí, en la mesa camilla, hablaba de Castán al alimón con las bonanzas de  la uva Pedro Ximenez. Y válgame Dios que aquellos ojos nítidos dejaban vislumbrar su sabiduría. Pero sobre todo cuando hablaba era una enciclopedia abierta por cualquier página y tema. Era un placer hablar con aquel hombre en la mesa camilla. Nos fuimos encantados y para mi sorpresa, me dijo Antonio Sánchez que yo no le había dejado hablar. Y eso sí que era difícil con Pepe Aparicio. Perplejo, sorprendido y un poco avergonzado, deduje que podría ser porque acababa de hacer un estudio económico de Aguilar de la Frontera y los datos que yo aportaba, indudablemente eran muy sugerentes. Y aquel hombre, como intelectual y sabio que era, también aprendía de zopencos como yo, que tenía un dato casi exclusivo en aquel momento. Aprendí de Pepe Aparicio una lección de humildad intelectual que no olvidé nunca.

Sin duda, aparecerán panegíricos sobre este gran hombre que hoy hemos enterrado. Glosarán otros su gloria. Pero yo quise acercarme a él y ver cómo era en su ambiente de Aguilar, en dos retazos y al abrigo de sus dos grandes amigos. Estoy seguro que Pepe Aparicio estaría encantado de saberse reunido en ésta cuartilla con Paco y Vicente, siguiendo rememorando su juventud por los campos de Aguilar, tomando una copa en una bodega con sus vecinos, o leyendo un libro en su biblioteca. Cuántas veces se le veía leyendo en su casa desde la calle Moralejo.

Reivindico que perdure su memoria. La de Vicente ya está. En vida se le reconoció. La de Paco, más entrañable, solo es conocida por su familia, pero pertenece a ese grupo de aguilarenses que han ocupado cargos de responsabilidad en España y amaron Aguilar hasta querer descansar aquí. Estos se merecen un respetado recuerdo. Y la de Pepe…, si a Juan Zapatones se le dedicó una estatua y bien que está dedicada…, ¿Que no se merecerá este Excelentísimo Señor? ¿Y porqué no una estatua a otros aguilarenses de pro… empezando por Don Gonzalo de Aguilar y Fernández de Córdoba, El Gran Capitán? Para ellos podemos empezar a adornar la plaza ochavada.

A su familia, un abrazo muy entrañable.    
Que descanse en paz.



jueves, 2 de enero de 2014

Cualidades del lenguaje y Diagrama de Pareto. Versus periodistas y políticos.


Estudiábamos en la escuela del catón de antes, en la que usábamos una pizarra con pizarrín para escribir y un tintero de tinta y plumín con secante para los borrones que hacíamos en el papel,  que todo lenguaje debe poseer: claridad, propiedad, vigor expresivo, decoro, corrección, armonía, abundancia y pureza.
La claridad consiste…evitar interpretaciones erróneas y sólo se da a entender lo que el autor quiere decir. La ambigüedad se opone a la claridad.
La propiedad se da cuando las palabras usadas son las que justamente convienen a lo que se pretende expresar. No bastan aproximaciones vagas, hace falta el término exacto y para eso hacer falta saber de lo que se habla, no opinar sin saber.
Posee vigor expresivo el lenguaje cuando expresa con fuerza representativa lo que el escritor o hablante se propone.
El decoro elimina todo aquello que está tachado de chabacano, grosero o contrario al pudor.
La corrección exige que se respeten las normas lingüísticas vigentes.
La armonía se logra atendiendo, en la elección de las palabras, a sus cualidades sonoras. Contrarias a la armonía y eufonía o buen sonido es la cacofonía o sonido desagradable.
La abundancia significa riqueza y variedad del vocabulario y la sintaxis. A ello se opone la pobreza, causa de la monotonía.
Y pureza. Es puro el lenguaje cuando emplea voces y construcciones propias del idioma, sin injerencia de elementos extranjeros innecesarios. Por lo tanto, se debe eliminar el barbarismo (galicismo,anglicismo, etc.) superfluo.
¿Qué es el Diagrama de Pareto?... Estudiábamos en la universidad…
El diagrama de Pareto es una herramienta de análisis que ayuda a tomar decisiones en función de prioridades, el diagrama se basa en el principio enunciado por Vilfredo Pareto que dice:
"El 80% de los problemas se pueden solucionar, si se eliminan el 20% de las causas que los originan".
En otras palabras: un 20% de los errores vitales, causan el 80% de los problemas, o lo que es lo mismo: en el origen de un problema, siempre se encuentran un 20% de causas vitales y un 80% de triviales.
Es por lo enunciado en los párrafos anteriores que al Diagrama de Pareto también se le conoce también como regla 80 - 20 o también por "muchos triviales y pocos vitales" o por la curva ABC.
Este principio empírico que se presenta en todos los ámbitos de la vida como el económico (la mayor parte de la riqueza está concentrada en unas pocas personas), el geográfico (la mayoría de la población vive en una pequeña parte del territorio), etc., se aplica al análisis de problemas entendiendo que existen unos pocos factores (o causas) que originan la mayor parte de un problema.
Traigo a colacción estas dos viejas enseñanzas por la siguiente razón. Hoy escuchamos en múltiples medios de comunicación, a periodistas y políticos casi en exclusividad o al menos en más de un noventa por ciento del tiempo. Y lo hacemos queramos o no queramos, las veinticuatro horas del día. Ahora se lleva un periodismo de opinión. Se opina de todo sin “propiedad” sin saber de lo que se opina. Por lo tanto se malinforma al lector o al oyente. Por otra parte, se deben al medio que les paga, por lo que la información es sesgada a los intereses del medio de comunicación. Los políticos hacen lo propio de acuerdo con los intereses de su partido por lo que nunca el lector o el oyente puede ser enriquecido por el conocimiento de una verdad, sino que siempre es presa de la parcialidad. Unos y otros hablan de una media verdad, de las del 20% de la importancia del Diagrama de Pareto, como si fuera del 80% de la importancia. Así se manipulan las masas, porque siendo una media verdad, no es una verdad importante. Todo esto tiene una importancia tremenda porque con el conocimiento de la verdad desvelaríamos las insanas intenciones de manipulación de unos y de otros. Porque una cosa tenemos clara, tanto los periodistas como los políticos, nos quieren manipular. Por supuesto, no todos. Por eso los buscaremos en la oscuridad alumbrándonos con un candil. Y animo a todos a buscar la claridad, a hablar con propiedad, a usar el vigor expresivo, con decoro, corrección, armonía, abundancia y pureza. Pero sobre todo animo a todos a la valentía de hablar con el mayor tanto por ciento de verdad, no siempre con las medias verdades que manipulan el conocimiento y las masas.

Valga esta reflexión como ideario de El Aljamíz. 

EDITORIAL

El Aljamíz fue una aventura que nació libre en 1992. Y libre es su sino. Libre de pensamiento y libre de cualquier tipo de ataduras. Solo se somete a la verdad y a la honestidad. Y ello supone valentía de decir y de hacer, pero sin herir a nadie. No nos interesa zaherir. Es aguilarense y tiene nombre de una fuente. Es la fuente del aceituno o del aceitunero. Por lo tanto se abre a toda la sociedad de Aguilar y su comarca. También a todo el mundo que quiera traer y publicar su pensamiento. Constaba de artículos participativos de los aguilarenses reunidos en una Editorial, Crónicas Cotidianas, Opinión, Local, Noticiero, Breves, Vida Aguilarense, Economía, Historia de Aguilar, Agenda y Deportes. Tenía publicidad para subsistir y se vendía a 75 pesetas. Ahora ya no necesita dinero para subsistir, de manera que pretende seguir publicando artículos que nos hagan enriquecer a todos los que los lean. La gente joven de hoy día han aprendido a convivir, unos siendo de izquierdas y otros de derechas. Así debe ser y por tanto se debe de aceptar la discrepancia en el respeto a los demás. Estamos en el siglo XXI y es la época del conocimiento. No podemos permitir la manipulación de las masas por desconocimiento de la verdad. Vivimos una nueva etapa en la que necesitamos saber que si tenemos una crisis, ésta no viene sola. Si hay seis millones de parados, alguien se debe ocupar no de darles un coscurro de subsidio sino la dignidad de un medio de vida. Pero sobre todo, instamos a nuestros lectores que participen con valentía opinando basados en la verdad, en la solución de los problemas que nos aquejan. También instamos a que nos enriquezcan aquellas mentes de las que siempre tenemos que aprender. Aquí estará El Aljamíz como medio de comunicación que fue y que pretende seguir siendo. Por lo tanto... decíamos ayer...
Enviar colaboraciones a cnaguidul@hotmail.es

Calle Granada