domingo, 22 de octubre de 2017

NACIONALISMOS CATALÁN Y VASCO...Y LA RAZÓN GRIEGA


Es cosa corriente que mis amigos me digan que no entienden las actuaciones de los nacionalistas vascos y catalanes. La gente de la calle no entiende los intereses tan egoístas de estos dos grupos. Los nacionalistas vascos no aprueban los próximos presupuestos, por echar una mano política al grupo de nacionalistas catalanes fuera de la ley, a los que el Gobierno quiere aplicar el art. 155 de la Constitución española, para que vuelvan a la legalidad. Ello supone un perjuicio para muchos millones de españoles que no pueden tener subidas en sus salarios y otras dotaciones sociales para mucha gente necesitada. ¿Se ha perdido la razón?

En la historia de la humanidad, los griegos hicieron un gran descubrimiento que supuso ser en gran medida, responsable de la conformación de nuestra actual civilización. Fue el descubrimiento de la razón. Ya no hizo falta recurrir a los dioses ni a las religiones para entender el mundo en el que vivimos. Los griegos eran tan conscientes de la importancia del descubrimiento de la razón, que pensaron que estaban obligados a transmitirlo con el paradigma griego de la educación, llamado la filantrópica por los romanos y la humanitas por los griegos. Algunos creyeron que los ideales contenidos en la educación, podrían hacerse universales, cosa que al final así fue.

Alejandro Magno, el grande, extendió las ideas humanísticas en lo que después se llamó el helenismo, que al final se convirtieron en clásicas y atemporales. La civilización romana las extendió todavía más por otras zonas. Y así otros imperios y civilizaciones como los ingleses y los españoles,  extendieron el humanismo producto del descubrimiento de la razón, por todo el mundo de hoy, por lo que el sueño de todo humanista es tener hoy como su patria, al mundo entero.

Que mis amigos no entiendan la falta de razón de los nacionalistas catalanes y vascos, tiene que ver con que uno de los mecanismos más fuertes para el abandono de la razón, es la ideología política. El griego Tucídides decía que eran más fuertes los vínculos en lo político, que los vínculos de la sangre. Y creía que cuando los vínculos políticos nublan la razón, entonces estamos perdidos.  Cuando un grupo de personas tienen la arrogancia de sentirse distintos o superiores y que por su importancia se creen capaces de modificar el curso de la historia, entonces tenemos un problema. A estos grupos les da igual que los demás sean mahometanos, cristianos, budistas, nacionalistas de una u otra región o de cualquier variopinta raza. Han olvidado que se trata de la raza humana, no de una ideología. Han perdido el humanismo, han abandonado la razón. En lo que a ellos respecta, mis amigos siguen preguntándose la razón del ser y del actuar del nacionalismo catalán y vasco de hoy día.

Vivimos en democracia y sin embargo, vivimos con incesantes guerras e incesantes conflictos políticos. Tenemos pues más que nunca, utilizar la razón. Para ello siempre nos debemos preguntar dos cosas, una, cuáles son los pretextos y otra, cuáles son las causas. Las potencias extranjeras que exportan las democracias a otras naciones, más bien la imponen. Con el pretendido bien de la democracia esconden los verdaderos intereses, que suelen ser siempre económicos, como el petróleo o el control de un territorio con un bien o riqueza que les interesa. Ese es su pretexto. La causa puede ser la que quieran.

En el caso del nacionalismo vasco y catalán, un grupo de personas se creen que España les roba, que tienen caracteres morfológicos distintos como tanto han pregonado los vascos, que ellos pueden hacerlo mejor. Otros piensan que separándose de España pueden tener mejores salarios y pensiones. Etc, etc, etc,. En realidad quieren poner coto a un territorio para favorecer sus propios intereses. Peor aún, quieren poner fronteras económicas y culturales. Estas son las causas. ¿Y los pretextos? ¿Pero los intereses de quién, en realidad? ¿De todos los vascos y catalanes, o solamente de unos pocos? Nunca se han planteado repartir la riqueza. Quieren acotar un territorio para que una oligarquía burguesa domine el poder económico y tener así su control. No conozco concesiones sociales. Para ello no tienen escrúpulos en adoctrinar a las masas para que el vínculo político abandone la razón y aflore el sentimiento intoxicado. El resultado son masas enardecidas.

Así pues, tengo que decir a mis amigos que volvamos al descubrimiento griego de la razón, para comprender el mundo en el que vivimos. Que volvamos a ese paradigma de valores encaminados a la perfección del ser humano, que es el humanismo griego, hecho ya clásico y atemporal. Y que sueñen como los humanistas universales en una única patria: el mundo entero.

miércoles, 11 de octubre de 2017

A VUELTAS CON CATALUÑA


No pretendo más que comprender la realidad que me rodea. Conocer el porqué de las cosas. Pero como no puedo hacerlo por la limitación de mis capacidades no tengo más remedio que buscar la opinión de los sabios.

Cuando Luís y yo hablamos sobre el particular, aparecen sobre la mesa las propuestas sociológicas de Luís, como sociólogo que es. La sociología es la ciencia que estudia el comportamiento de la sociedad industrial moderna. Al hablar de las consecuencias devastadoras del nacionalismo en Europa, desde el punto de vista sociológico siempre  aparece el mismo axioma: Al nacionalismo hay que combatirle. Concluimos siempre que en España, desde la restauración de la democracia, no se le ha combatido nunca, más bien se le ha tratado demasiado bien, a sabiendas que el nacionalismo miente, porque no se satisface nunca hasta lograr sus objetivos. Para otros dejamos cuáles deben ser las reglas a operar con los nacionalismos en estas democracias modernas. Pero aquí vamos a ver cómo se ha tratado al nacionalismo de verdad, en vez de combatirle.

Otra cosa distinta es conocer las razones por las que, en Cataluña, el auge del separatismo de los últimos años, ha derivado a una situación de propuesta real de ruptura. Así los medios de comunicación nos bombardean echándose la culpa unos a otros, a políticos y a partidos, buscando responsabilidades que sin duda son ciertas, pero no son la causa del problema.  Todos sabemos que durante cuarenta años los nacionalistas catalanes se han adueñado de la educación para formar separatistas infundiendo odio a España, han utilizado los medios de comunicación públicos con la televisión a la cabeza para hacer propaganda y proselitismo y han copado la policía de los Mozos de Escuadra seleccionando números afines a su ideología separatista. Todo ello es verdad pero ello no hubiera sido posible sin otras razones de fondo. Luís propone estudiar: 1.- Traición de los intelectuales catalanes. 2.- Deriva totalitaria de la izquierda populista. 3.- Ambigüedad del PSC hacia el supremacismo cultural catalán. 4.- Responsabilidad de la oligarquía – burguesía catalana.

1.- Traición de los intelectuales catalanes.

En la página web de internet www.wilson.cat/es , se explica quién es el colectivo de intelectuales separatistas catalanes perfectamente. Está formado por seis prestigiosos académicos catalanes, cinco economistas y un politólogo, que dan clases en universidades americanas. Son Pol Antrás, Jordi Galí, Gerard Padró i Miquel,  Xavier Sala i Martín, Jaume Ventura y el politólogo Carlex Boix. Este colectivo se convirtió a la causa del independentismo cuando su cabeza Xabier Sala, brillante teórico de la teoría del crecimiento económico en la Universidad de Columbia, en sus publicaciones periodísticas, reivindica al Presidente de Usa Wilson porque después de la Primera Guerra Mundial, Wilson propugnó la autodeterminación de las nacionalidades europeas. Salas no explicaba cómo esto supuso el inicio de la Segunda Guerra Mundial, pero por ello hablamos de la traición de los intelectuales. Wilson se movía entre la bipolaridad, por un lado por la utopía de la época y por otro, el realismo de la política diaria. Wilson fue un imperialista que invadió México, Haití y República Dominicana para poner gobiernos afines a EEUU y a intereses de las empresas norteamericanas. Puso el servicio militar obligatorio. Estableció la famosa Ley Seca y las leyes de censura que terminaron cerrando setenta y cinco periódicos y encarcelando a ciento setenta y cinco mil ciudadanos por criticar al Gobierno en tiempos de guerra. También fue un apoyo efectivo para el KKK.

Sala y sus amigos propugnan un Gobierno con funciones limitadas, respetuoso con las libertades individuales y dentro de una economía globalizada. Pero Wilson era imperialista, racista, practicaba el intervencionismo económico y el paternalismo autoritario.

El colectivo se autodenomina Wilson. ¿Por qué entonces esta contradicción? ¿Por qué Sala y sus amigos asumen el ideario Wilsoniano?

Wilson en su libro “Leaders of Men” de 1890, dice que el verdadero leader usa a los individuos como instrumentos para lograr elevados fines, que el vulgo no es capaz de entender. Curiosamente esta teoría la tenía Pío Baroja en 1904, en la “Dama Errante”. Debía correr entre los intelectuales de la época. Pero esto es una forma de despotismo ilustrado muy cercana a las posiciones europeas anarquistas de aquella época. Exactamente igual que las ideas anarquistas que Pío Baroja recoge en su libro. Al final, los extremos se tocan siempre.

Salas hace unas declaraciones en The Wall Street Journal en las que dice que Cataluña es una colonia dentro de España, sin importarle tal falacia ni desde el punto de vista histórico ni desde el punto de vista del derecho internacional que define el término colonia. Wilson propuso en la Europa de 1918 el derecho de autodeterminación que tuvo consecuencias desastrosas al originar la desaparición del Imperio Austro Húngaro y Otomano. Debido a esto aparecen los nacionalismos agresivos que propugnaban estados inviables y autoritarios. Los nacionalismos que aparecieron eran agresivos en lo político, en lo social, en lo cultural, en lo étnico y en lo económico y además, fueron la antesala de la Segunda Guerra Mundial, ello gracias a aquella visión de Wilson. Pero a Sala y sus amigos , es decir al Colectivo Wilson, les viene bien para sus tesis de Cataluña colonia de España, adoptar el derecho de autodeterminación que Wilson propone en la Europa del siglo XX, ocultando las desastrosas consecuencias de después. ¿Pero a quiénes intentan engañar?

Esta degeneración del Colectivo Wilson de intelectuales catalanes, que se convirtieron en la vanguardia intelectual de la causa independentista, se ha producido porque aprovechando su prestigio académico, manipularon los hechos y la realidad en defensa de la causa del independentismo, haciendo buena la máxima de Maquiavelo de que el fin justifica los medios. ¿Para cuándo un análisis de la realidad de los intelectuales catalanes?

Julián Benda, en su libro “La traición de los intelectuales”, habla de que hay dos tipos de civilizaciones. La artística e intelectual y la moral y política. Este filósofo dice que normalmente ambas coexisten, pero en España se han excluido mutuamente. Unos han descuidado la promoción del arte y de la ciencia y otros, los políticos, gozan de un nivel bajísimo de moralidad. Los intelectuales se disfrazan de demagogos cuando aceptan lo injusto y lo proclaman, porque en ese instante les convienen a ellos o a los acontecimientos del momento. Aparecen muchos partidarios defendiendo una pura intuición sin análisis de realismo alguno. No se tiene ningún inconveniente de falsear la historia, abrazar los sentimientos territoriales y otros sentimentalismos tóxicos modernos explicados por Theodore Dalrymple. Dice Benda que un fenómeno muy extendido en éstos intelectuales es lanzar afirmaciones gratuitas sin coherencia que no resuelven ningún asunto serio. Esto es muy común en los nuevos movimientos de la izquierda, pura teoría sin ningún  plan de solución concreto, salvo los que apuntan algunos autores actuales: hacer un favor a líderes como Maduro o Putin e introducir el caos en los países europeos para destruir nuestra Unión Europea. Por primera vez los artistas e intelectuales españoles, han elaborado unos manifiestos que corren en la prensa española en estos días sobre la no participación en el referéndum unilateral de independencia, pero sigue faltando el análisis de todo el proceso.

En 2015, Jesús Villar escribía en el Diario de Las Palmas, que había que leer a Herta Müller, premio Nobel de Literatura de 2009, para entender la mentira histórica con los que los intelectuales catalanes habían adoctrinado durante treinta años. Ello era la trampa común con la que se adoctrinaba a los países totalitarios. George Steiner en su libro “La Idea de Europa” también habla de la misma pesadilla, de ese chovinismo nacionalista y de esos regionalismos desaforados que son una vulgaridad y que se han instalado como una peste en algunas de nuestras comunidades autónomas.

Últimamente en Cataluña se han unido políticos mediocres e irresponsables en una coalición de Gobierno sin ideología política, ni económica ni social. No les une porque son totalmente opuestas. Solo les une la intención de declarar la independencia unilateral de España. Para ello no les importa poner el peligro la convivencia entre hermanos catalanes y desobedecen las Leyes de la Constitución y del Estatut.

Esta ineptitud de los gobernantes produce una inseguridad que puede desembocar en cosas terribles. A ellos se unen otros gobernantes populistas de Podemos apoyando un derecho a decidir desde su visión estalinista, tildando de tiranos a quienes cumplen las leyes en España y no a los que las incumplen, como ha denunciado Fernando Savater.

Termina Jesús Villar diciendo que nos hemos convertido en una sociedad que vive una profunda contradicción y en la que los intelectuales han hecho el juego a las pasiones políticas ocultando lo que nos puede interesar a todos. Esta actitud no ha sido dictada por la prudencia sino por la cobardía. Es una traición.

Las asociaciones culturales catalanas son más sibilinas. “Ómnium, Llengua, Cultura, País” se crea hace cincuenta años por la oligarquía catalana, que desde Cambó viene ocupándose por lo genuino de su cultura. Uno de los fundadores Millet, crea en 1961 la sociedad para la defensa de la cultura catalana y para el engrose de sus bolsillos como reza la imputación del caso Liceo y financiación del nacionalismo de CIU. En el 2010 saca un millón de catalanes a la calle como consecuencia de la sentencia de inconstitucionalidad de algunos artículos del Estatut. ¿De verdad que la oligarquía catalana ha sido veraz? ¿O lo único que le interesaba era crear una parcela única e intocable con el pretexto de lo genuinamente catalán para engrosar sus bolsillos? Los hechos así lo muestran.

Otra asociación es ANC, Asamblea Nacional Catalana, que desde 2009 viene operando y se crea legalmente en 2011. Se crea con el único objetivo de alcanzar la independencia por lo que tan claro objetivo da pistas a que no es una asociación del pueblo, sino que está pensada y dirigida por políticos y grupos independentistas que asumen su financiación.

Ambas asociaciones tienen el claro objetivo de echar al pueblo a la calle y son maestros en producir banderas, pancartas, bolsas de esteladas y pitos para acontecimientos deportivos, etc, y son maestros en distribuir estratégicamente los símbolos en las manifestaciones y maestros en mover la televisión para sus fines.  Tal cúmulo de trabajo intensivo y medios físicos requieren una economía importante que nadie ha investigado. Estas dos asociaciones campan por sus respetos, con el respeto del Gobierno Catalán. ¿Por qué los intelectuales catalanes les han respetado tanto?

2.- Deriva totalitaria de la izquierda populista.

Un factor muy negativo y que ha servido de ayuda a los independentistas, ha sido la defensa del derecho a decidir de la izquierda de Podemos y afines. Este populismo en vez de resolver la cuestión echa más leña al fuego, siempre culpando al Gobierno de España como responsable del problema. Estos votos que podían restar el nacionalismo, más bien le mantienen por servir a sus demandas bajo un mal llamado derecho democrático, aunque incumplan la legalidad. Ya dijimos que por querer defender una legitimidad se incumple la legalidad y a lo largo de la historia, esto lo han hecho los regímenes autocráticos y los caciques.

La Europa de las revoluciones obreras era una Europa de las utopías. El pueblo imaginaba una sociedad ideal por la que mantenía una ilusión. El totalitarismo europeo del siglo veinte se encargó de apagar las utopías produciendo un horror extremo. Así en las sociedades nuestras actuales no existen las utopías sino destellos de la utopía.  El cooperativismo, los kibutz,… no son más que destellos que terminan languideciendo.

En nuestras sociedades modernas europeas, la socialdemocracia se encargó de caminar hacia un estado de bienestar, rescatando la utopía necesaria para ello. En los momentos presentes parece haberse agotado la utopía a pesar de haberse conseguido niveles de desarrollo económico, social y moral como nunca antes se había conocido en la historia. ¿Qué puede entonces haber pasado?  La utopía debe ser siempre una promesa de felicidad que parte de una realidad actual, pero cualquier programa demagógico o populista de cambiar el mundo por otro más perfecto en vez de mejorarlo, desconoce el principio que rige esta realidad y es que lo hasta aquí conseguido no se puede perder.

Tan preocupado por encontrar las razones de todo ello estuve que busque y encontré la misma preocupación entre los líderes de la socialdemocracia europea. Estos encargaron desde hace algunos años a sus próceres que estudiaran con los intelectuales y profesionales, la razón de la crisis de la democracia actual. Uno de los que desde hace años está haciendo un trabajo multidisciplinar es Felipe González, preocupado por lo que él llama, crisis de la gobernanza de la democracia representativa, y lo describe en un libro del mismo título. Felipe González, tan cercano a nuestra sociedad, hablando de nuestros partidos políticos, reconoce la crisis porque dice que, uno, hay una incapacidad de diálogo para conocer al otro y llegar a acuerdos y dos, la política cuando fracasa se judicializa y como resultas se politiza la justicia.

La incapacidad para el diálogo en un político hace que haya únicamente monólogos y no haya capacidad para llegar a acuerdos incluso para cambiar y reformar el marco legal y siempre con el respeto al pluralismo. Tenemos algunos ejemplos contemporáneos que despistan en sus resultados tal vez por la manipulación existentes en las redes sociales de falsear la verdad, tal es el caso de Venezuela, el caso Brexit, caso de la consulta de paz en Colombia, el referéndum separatista de Cataluña, etc, etc. Por otro lado, tras esta incapacidad de dialogar, cuando la política fracasa y se lleva a los tribunales, se está llevando a ellos lo que no se gana en las urnas.

Otro aspecto de insatisfacción que vemos es cuando un Gobierno toma decisiones obligadas por las circunstancias, el ciudadano no siempre está de acuerdo.  Así el programa de reformas de Roosvelt en el año de 1929 supuso sacrificios, las reformas de Obama que crispan a los conservadores, el Banco Central Europeo que obliga a una austeridad de los estados con el sacrificio de mucha gente, las sentencias del Tribunal Supremo que no gustan a independentistas, etc, etc., todo ello hace que nazcan tendencias populistas.

La solución que propone Felipe González es que  debemos priorizar  la defensa de los valores de nuestra democracia porque no conocemos otra cosa mejor, en todo caso, buscar los elementos correctores que sirvan a todos.  La democracia no garantiza el buen Gobierno, solo garantiza que podemos echar al Gobierno que no nos gusta. La democracia no es por tanto una ideología, sino una forma de organizar la convivencia. Los autócratas siempre echan la culpa al otro despreciando la opinión de los ciudadanos. Concluye Felipe González que, el político que más grita, es en el fondo el más débil y reconoce que la moderación es la virtud de los fuertes. Moderación o centralidad.

Felipe González ofrece una síntesis de condiciones financieras, tecnológicas y políticas que el mundo actual impone a las haciendas nacionales y a sus gobernantes y que se debe tener muy en cuenta y gobernar de acuerdo con ellas. Estas son: 1.- La Globalización o fenómeno de mundialización. 2.- La revolución tecnológica. 3.- Los movimientos de capital. 4.- La crisis del Estado. 5.- Políticas macroeconómicas sanas. 6.- Estado ¿Para qué? 7.- ¿Cómo organizar la comunidad internacional?

Que la Globalización y la Revolución Tecnológica han cambiado nuestras sociedades lo conoce y comparte todo el mundo. La velocidad con que lo han hecho también. Y más o menos los cambios vienen a golpe de necesidad de acomodación a los nuevos mercados y a las nuevas tecnologías.

Lo que ni siquiera los políticos ni intelectuales comprenden es el funcionamiento de los mercados de capitales que operan a nivel mundial. Por su complejidad, ni siquiera se estudia en las Universidades, además de que están en una continua evolución. Los políticos actuales, tan mediocres intelectualmente no pueden comprender los entresijos tan complicados de los mercados a los que irremediablemente tienen que ir a pedir dinero. Ahora se empieza a conocer la prima de riesgo, el rating, los instrumentos bancarios, los colaterales, etc, pero sin comprender el cómo y el porqué.  Creen que el dinero es de alguien y siguen buscando enemigos entre los grandes financieros. Donde ya no llegan a entender es que existe dinero en balance y otro muy ingente, fuera de balances.

En cuando a la crisis del estado que conocemos, por una parte tendemos a estados supranacionales como la Europa que hemos construido, pero por otra parte, la política de descentralización a nivel interno para estar más cerca del representado está provocando tensiones y reclamaciones de identidad. Esta pinza hace que el estado deba ser un estado federal.

En cuanto a las medidas económicas sanas, no hay hoy día un estado que no se proponga un equilibrio fiscal, una baja inflación, un control estricto del gasto público… Lo contrario sería un suicidio anunciado.

Y ¿Estado para qué?  ¿Si vamos a un federalismo cual debe ser la función del estado central?. Felipe González lo resume así, es para crear capital físico en forma de infraestructuras, y capital humano, donde engloba la educación, la salud y la protección social.

Por último cuando habla de cómo organizar la comunidad internacional, realmente está hablando del choque de civilizaciones como amenaza de los nuevos conflictos. Concluye en que hay avanzar hacia el equilibrio, atendiendo a las nuevas políticas y a los nuevos desafíos.

Sin embargo no encontré en Felipe González una razón por la que existe el populismo de Podemos, por ejemplo. O populismos de derechas en otros países como estamos viendo. Al menos, no del todo. Algunos filósofos hablan de que las nuevas generaciones nacidas en el estado del bienestar de estos nuevos tiempos, no conocen ni se han podido imaginar lo que costó llegar hasta aquí. No vivieron la utopía que era una promesa de felicidad si se cambiaba aquella realidad. Por lo tanto han nacido en una sociedad donde la utopía no existe. Esta sociedad puede tenerlo todo, menos la utopía. En esta sociedad moderna, los comunicadores buscan emocionar al consumidor, al ciudadano, al ser humano… buscando emociones amables, porque tenemos una sociedad atónica, plana, sin acentos. Sin utopía.

Nunca pude comprender como los populistas de la nueva izquierda de Podemos, eran burgueses que estaban totalmente en las antípodas de la lucha de la clase obrera. Y encima se les une Izquierda Unida que engloba en sus filas al Partido Comunista de España. ¿Dónde quedaba la clase obrera? Algunos despistados obreros del campo de Andalucía, también se incorporan a sus filas y ya viene el despiste total. Ver al señor Cañamero que viene de ocupar un cortijo en Andalucía, al lado de Carolina Bescansa,  intelectual, que procede de familias ricas de Santiago de Compostela.

En las facultades de políticas, los estudiantes conocen teorías que algunos politólogos lanzan y estudian. Naturalmente nos las dan testadas ni comprobadas para su uso, como si de un componente industrial se tratara. Sino que ahí quedan a la audacia de sus creadores por publicarlas. Así el argentino Ernesto Laclau, que venía de la izquierda marxista, politólogo y filósofo, como tantos intelectuales reconocen el fracaso de la lucha de clases marxista en el mundo actual. Pero se da cuenta de que todos los movimientos populistas tienen en común, la esencia reivindicativa. Esta esencia la retoma y la propone como una herramienta política del pueblo frente a las élites, sobre todo en momentos de crisis y en momentos de cabreos generalizados en los que las gentes, no se sienten bien representados por sus políticos y partidos. Pero para poder tener una  identidad popular, necesitan fabricar símbolos y referentes.

Estos grupos no parten de ninguna posición dada, sino que la primera premisa necesaria es, no aceptar el tablero de ajedrez, el tablero de juego, el sistema donde se está. Es a partir de ahí donde se diseña la cancha que más interesa al populismo para “asaltar el cielo” (expresión de Marx que Iglesias citó en una asamblea de Podemos).  Así pues:

Primero: No se aceptan ni derechas ni izquierdas sino oligarquías y democracia. Los políticos de los grandes partidos sirven a los oligarcas financieros y empresariales y a todos ellos, les llaman “casta”. Así pues, contra ésta oligarquía está la participación. Contra la casta, los ciudadanos.

Segundo: Se valen de los medios, TV, Twitter, etc., para difundir sus iconos y sus propuestas. Los medios de comunicación social vía teléfonos móviles son hábilmente utilizados para provocar y cuando les contestan comprueban que van ganando. Son hábiles provocadores.

Tercero: La Constitución del 78 ya no está en tiempo. Ese discurso de Podemos ha sido muy reiterativo, simplemente porque ellos no la han votado.

El argentino Ernesto Lacau se convierte en el filósofo del populismo. Era un posmarxista que fue el intelectual más importante del Kirchnerismo. Lacau propone defender el socialismo con las demandas insatisfechas de grupos muy variopintos. Se fija en grupos insatisfechos a los que tiene que dar una identidad. Sabe que el marxismo tradicional en una sociedad del bienestar, no puede tener éxito, pero se fija que hay muchos grupos insatisfechos. Esta insatisfacción la resume por grupos o clases que puede identificar. Así identifica al nuevo feminismo, a los movimientos contestatarios de las minorías étnicas, a los colectivos nacionalistas, a los colectivos de diferenciación sexual, a los ecologistas, a los anti sistemas, a las poblaciones marginales, al movimiento antinuclear, a los luchadores sociales anticapitalistas, etc., etc.,. Su tesis central es construir la política con el populismo integrado por grupos diferentes  con demandas insatisfechas.  En ésta insatisfacción es fundamental comprender que siempre debe existir alguien contra el que ir. Por lo tanto hay que entender que uno es el pueblo y el otro es el anti pueblo. Debe haber un amigo y un enemigo.

Estas demandas relegadas de grupos diferenciales, no siempre pueden ser atendidas por el sistema instituido y sin embargo se presentan como demandas con lógica democrática pero que tienden a ser una lógica totalitaria y no a una lógica democrática y respetuosa con las libertades, ya que tienden a tirar y a anular al enemigo.

Dado que el marxismo con su tradicional materialismo relacionado con la producción y el trabajo, no tiene posibilidades de éxito en las sociedades modernas, las luchas de clases son cambiadas por luchas sociales contemporáneas de grupos variados e insatisfechos. El obrero ahora es el ciudadano, el consumidor, el distinto cultural, el integrante de la pluralidad. Se rechaza por tanto, el determinismo económico marxista y su lucha de clases tradicional. Ahora se acuña el nombre de democracia radical en la que todos los antagonismos pueden ser expresados.

Todo esto es la guía que estamos viendo seguir a Podemos. Ahora sí que puedo empezar a comprender algo más de lo que es éste nuevo partido que ha irrumpido en España. Ahora los obreros pueden ser también trabajadores intelectuales con altos salarios. Fundamentalmente su teoría se basa en la insatisfacción multidisciplinar de grupos sociales integrantes de la sociedad actual.

La democracia radical y plural es planteada como lógica política, la cual no implica un protocolo específico, sino un campo de acción para un proyecto revolucionario. Y ahora el gran secreto:¿Qué proyecto revolucionario? En la Argentina de Kirchner ya conocemos su fracaso. ¿Y cuál es el proyecto revolucionario de Podemos? ¿Puede ser Venezuela?

El Psoe se da cuenta de que Podemos se propone romper elementos esenciales del marco constitucional de 1978 como el pacto de la Transición y se da cuenta de que reniega de las instituciones. ¿Pero se atreverá a enfrentarse a Podemos? La realidad es que da una de cal y otra de arena.

El populismo de derechas con Le Pen y Trump como prototipos, también se acogen a la idea de Ernesto Laclau y para su movimiento populista cogen la esencia reivindicativa de los trabajadores de Usa, en el caso de Trump, y les propone contrarrestar a los extranjeros.

El escritor A. Ruiz Capilla se atreve a proponer la solución para el Psoe con el caso de Podemos y de una manera general, para combatir el populismo, ello no es otra cosa que la parresia griega.

La parresia es la confrontación con el poder, el compromiso absoluto con la verdad enunciada. Es el filósofo griego quien dice al tirano que su gobierno es perturbador porque la tiranía es incompatible con la justicia. El filósofo dice la verdad y cree estar diciendo la verdad, pero sabe que corre un riesgo porque el tirano puede castigarlo e incluso, matarle. Por lo tanto, la parresia está ligada al valor frente al peligro: exige el coraje de decir la verdad a pesar de correr algún peligro. ¿Estaría dispuesto el Psoe a combatir el populismo con la verdad a pesar de correr algún riesgo?  Por supuesto que no hablamos del Psoe de antes, éste era la socialdemocracia que nos hizo junto con los otros partidos, la sociedad del bienestar actual.  

También los intelectuales deben utilizar la parresia y los problemas en Cataluña no serían estos que tenemos actualmente. Deben decir, esto es lo que dices y esto es lo que haces pero estás equivocado al hacerlo. Deben utilizar la parresia con los políticos. Decir la verdad se considera un deber a pesar de que el intelectual pueda ser castigado, como Albert Boadella, paradigma de un excelso intelectual catalán, relegado a la soledad, pero engrandecido por la fuerza de la parresia y la dignidad. Por lo tanto, el intelectual es libre de guardar silencio, nadie le obliga a hablar, pero tiene el deber de hacerlo, bien sea contra el populismo nacionalista o con los otros populismos sean de derechas o izquierdas.

Albert Boadella es verdad, franqueza, peligro, riesgo, crítica y autocrítica, no adulación, libertad, deber moral en contraposición de interés propio y de la apatía moral.  Es el paradigma del intelectual y ejemplo para combatir los populismos nacionalistas.



3.- Ambigüedad del PSC hacia el supremacismo cultural catalán.

El 2003, el PSC, ERC, los verdes catalanes e Izquierda Unida catalana, firman el Pacto del Tinell con la intención de llegar al Gobierno de Cataluña. Pascual Maragall fue el nuevo Presidente. El gran objetivo del tripartito era hacer un nuevo Estatuto de Autonomía, cosa que hacen en 2005. Con Zapatero de Presidente, Maragall  vio el camino allanado para la aprobación del nuevo Estatuto, que finalmente fue aprobado con las desavenencias de ERC que votó en contra porque no satisfacía a sus pretensiones. Fue llevado al TC que tardó unos años en limar la parte inconstitucional y que produjo las manifestaciones catalanas del 2010 por los nacionalistas. En las elecciones de 2006, sale Montilla de Presidente que lo fue hasta el 2010 y anuncia que no habrá más tripartitos.

El 23 de enero de 2013 el Tribunal Constitucional recibe una impugnación del Gobierno de España sobre una declaración de soberanía aprobada por el Parlamento catalán diciendo que el pueblo catalán es un sujeto político y jurídico soberano y que puede por esto convocar una consulta sobre el derecho a decidir.

Los partidos constitucionalistas votaron en contra, pero cinco diputados del PSC se abstuvieron y salió aprobada la votación. El ponente de CIU era Oriol Pujol, hijo de Jordi Pujol, ambos hoy imputados por corrupción continuada y pendiente de juicio en los tribunales. Ahora se puede ver mejor el interés nacionalista hacia la independencia.

El PSC estaba a favor del derecho a decidir y en contra de la independencia, pero esta ambigüedad no satisfacía ni a los independentistas ni a los constitucionalistas. Entonces Mas ofrece al PSC la idea de una Cataluña Estado, dentro de una España federal. Pero ello no era más que un juego para mantener al PSC en el derecho a decidir.

Carmen Chacón, desaparecida a pesar de su juventud, le insta al PSC que abandone la ambigüedad y se salga del derecho a decidir. Pero al PSC no le interesaba hacer daño a CIU y perder contacto con el nacionalismo de izquierdas de ERC, ya que habían gobernado juntos con gran complacencia de Zapatero.

No es hasta el 2015 cuando el PSC deja la ambigüedad tras el abandono del sector nacionalista de las filas del PSC y propugnando un pacto que reforme y aclare el reparto de competencias y permita un pacto fiscal solidario y convertir el Senado en una cámara territorial de acuerdo con el ideario de Granada. Todo esto se tiene que votar por todos los españoles y por todos los catalanes.



4.- Responsabilidad de la oligarquía – burguesía catalana.

Cambó, que empezó siendo concejal del Ayuntamiento de Barcelona, Alcalde de Barcelona y Ministro del Gobierno de Maura en dos ocasiones, fue consejero de muchas multinacionales y se hizo multimillonario gracias a la Primera Guerra Mundial.  De eso hace más de cien años, así pues, solo vamos a dejar constancia que los nacionalistas burgueses hicieron pingues beneficios a costa de la política catalana en beneficio de ellos y con nulo beneficio para las clases menos favorecidas y mucho menos se ocuparon de una justa redistribución de los recursos.

Lo que realmente nos interesa es el momento actual. Durante tres décadas, las familias Pujol y Sumarroca han sido los estandartes de la élite de la oligarquía catalana. El mismo Félix Millet, empresario y expresidente de la Fundació Orfeo Catalá-Palau de la Música, sostenía que Cataluña estaba gobernada por 400 personas o familias, compuestas por empresarios y políticos. Jordi Pujol fue Presidente de la Generalitat entre 1980 y 2003 y actualmente está siendo investigado por corrupción. Se está investigando la connivencia y la confluencia entre los políticos catalanes y sus partidos políticos, y todos, en sus relaciones con los grupos privados del mundo financiero e inmobiliario, que aparentemente vivieron en connivencia con el poder catalán. Se investiga todo aquello relacionado con las famosas comisiones del 3%, comisiones sobre contratos públicos que iban a parar al partido fundado por Pujol y a su familia.

Summarroca, fue cofundador del partido CDC con Pujol y es curioso comprobar como el crecimiento de sus empresas fue en paralelo con el Gobierno de Pujol. Otro cofundador, Josep María Cullell, también está imputado por favorecer a su cuñado. El amigo de los hijos de Pujol, Jaume Roma, también está imputado por corrupción. Ya en 2009, arrestaron por corrupción a hombres fuertes del Gobierno Pujol como Lluís Prenafeta ,  Maciá Alavedra y Bertomeu Muñoz. Ahora salen nombres como Felip Puig, Ramón Espadaler, Conseller de Interior. Es decir, todo apunta a una corrupción generalizada que está bajo secreto de sumario.

La Transición tal vez se equivocara en disponer que el voto de los separatistas vascos y catalanes valiera seis veces más que el del resto de los españoles. Esto les ha dado la llave para la formación de gobiernos centrales y exigir todo tipo de prebendas e intereses nacionalistas. En el caso vasco, la ventaja es que han dejado de ingresar 8.000 millones de euros menos a las arcas del Estado de lo que les correspondería, además de quedarse con parte del  IVA en las Diputaciones Forales. Ello hace que el País Vasco tenga la renta per cápita más alta de España.

En el caso de Cataluña, tras el expolio económico que supuso para el Estado Español la privatización de las empresas públicas,  la Caixa se mantuvo como el administrador de tal expolio con la connivencia del Banco de España. El chantaje político que suponía la compra de votos nacionalistas a favor del apoyo del Gobierno Aznar, hizo que La Caixa recibiera un pago en la forma de enormes paquetes de acciones de las principales empresas de España, a precio de saldo. Este saqueo que conseguía La Caixa procedente de todos los españoles, obtenido a través del trapicheo político, no era para todos los catalanes de a pie, sino para la oligarquía, que de esta manera adquirieron el control de numerosas empresas clave.

Cuando llegó Zapatero al Gobierno, Gas Natural había intentado una OPA sobre Iberdrola sin éxito, pero vio el cielo abierto al ser nombrado Montilla, Ministro de Industria. Tras el Pacto del Tinell, Montilla tenía como máxima aspiración la Presidencia de la Generalidad, para lo cual necesitaba a la poderosa oligarquía catalana, sin la cual, nada se mueve en Cataluña. La oligarquía catalana lanza entonces una OPA, que realiza Gas Natural sobre la mayor hidroeléctrica española, Endesa, casi por la cara. Una hormiga lanza una OPA y quiere quedarse con un gigante. El Presidente de Endesa, Pizarro, rechaza la OPA y empieza a moverse en Europa, encontrando a la alemana EON, grandísima, que oferta un 29% más que Gas Natural. La oligarquía catalana estaba tan segura que se había dormido, pues no había previsto la batalla de Europa. El contraataque se hace con rabia y para que no vuelva a pasar, presentan a Zapatero un Estatut, que de hecho, convertiría a España en colonia económica de Cataluña, de manera que ahora se entiende la necesidad que había de tener un nuevo Estatut, cosa que muchos españoles se preguntaban entonces por qué, sin comprender las verdaderas razones. No eran razones de los de a pie. Eran razones de la oligarquía catalana. Este Estatut es que origen de todos los males actuales, pero los catalanes ni los españoles de a pie, nunca supieron las verdaderas razones.

En la comisión de estudio del Congreso de los Diputados que presidía Guerra, se hicieron más de cien correcciones por inconstitucionales y salió adelante con el aviso de que había que corregir una docena larga más, pues no pasaría el Tribunal Constitucional, cosa que efectivamente pasó por denuncia del PP, que se convirtió de facto en enemigo público del pueblo catalán por ello y por la mala intención del nacionalismo que necesita un enemigo. El TC corrigió el nuevo Estatut y lo adecuó a la Constitución.

La italiana Enel terminó comprando Endesa al incrementar un poco más la oferta y quedaron Enel/Endesa, Iberdrola y Gas Natural, manipulando los precios de la electricidad en España como les da la gana. Iberdrola tiene su sede en Bilbao y Kuxtabank participa con la oligarquía vasca. El interés de la oligarquía vasca y catalana por el dominio de los sectores estratégicos de España es evidente.

Para desmontar el famoso “España nos roba” de los nacionalistas catalanes, el Confidencial publicó la cronología del saqueo catalán a las grandes empresas españolas. En el caso del saqueo de Repsol, durante el proceso de reprivatización se decidió que La Caixa y el BBVA tomaran el 25% y el resto se vendería a compradores minoritarios en oferta pública. BBVA vende su participación para hacer caja, ya que había comprado a precios muy bajos, y desaparece. Quedó La Caixa y aprovechando las dificultades de Repsol con YPF, obligó a Repsol a vender un 25% de Gas Natural, de manera que La Caixa se quedó con el control de Gas Natural, presidida por Brufau. Es entonces cuando Gas Natural hizo la OPA contra Iberdrola gracias a la deslealtad de un consejero de Repsol. Puede verse la mano catalanista. Ya vimos anteriormente que la OPA no se consiguió, entonces La Caixa decide tomar el control de Repsol sustituyendo a Alfonso Cortina por Brufeu y llena el consejo de Repsol de nacionalistas y socialistas del Pacto del Tinell, también un ex vice lendakari, sin que ninguno tuviera la más mínima idea de petróleo. El objetivo era trasladar a Cataluña toda la industria energética española, con excepción de Iberdrola, reservada al control del nacionalismo vasco.

En 2007, Gas Natural se propuso absorber a Repsol, tres veces mayor, para que trasladase su sede a Barcelona, pero se opuso Sacyr que había comprado en bolsa un 20% de Repsol. Sacyr tuvo que soportar el ataque en la prensa de los catalanes.

En la pasada crisis financiera mundial, los bancos ingleses y americanos, vendieron la deuda de Sacyr, alertando a la rusa Gazpron y a la también rusa Lukoil, que estuvieron a punto de controlar a Repsol y a Sacyr a precio de saldo, cosa que solo es imputable a la desastrosa estrategia de Repsol debido a los intereses de los nacionalistas catalanes. Fue entonces cuando la mexicana Pemex pactó con Sacyr obligando a Repsol a utilizar políticas empresariales y utilizar criterios de gestión industriales, no políticos. Para ello se obligaban a desarrollar las imponentes reservas de Vaca Muerta, las mayores del mundo. Pero Fainé y Brufau se dedicaron a romper el pacto Sacyr- Pemex porque era letal para los intereses del nacionalismo catalán. Repsol hubiera podido ser una gran potencia mundial en reservas de petróleo y gas en el mundo. Gracias a los nacionalistas, Repsol ha perdido sus reservas y todo ello le llevó a resultados por debajo de sus competidores gracias a la incompetencia del Consejo y al sesgo político de todas sus decisiones. La Caixa sigue manejando con intereses catalanes su participación en Repsol.

El Confidencial también hablaba del saqueo de la banca en España. La oligarquía catalana es una organización implacable que no tolera la disidencia. Tan solo tiene un enemigo histórico que es ERC, que en 1936 se rebeló contra la oligarquía catalana provocando numerosos asesinatos. Pero la historia va y viene y nos presenta casos incomprensibles.

La Caixa y el Banco de Sabadell son los dos grandes bastiones de la oligarquía catalana. En el 2010, ante los problemas acuciantes de las Cajas de Ahorro, es nombrado Fainé, Presidente de la CECA, Confederación de Cajas de Ahorro de España. En el 2011 el Banco de Sabadell se hace con la CAM, con el dinero de todos los españoles. La EPA le dio 17.500 millones de euros ampliables a 20.000 millones. El Banco de España no había dejado a otras entidades participar de estos activos. Caja Astur, Caja Cantabria, Caja Badajoz y la CAM, no consiguieron estas ayudas pero sí el Banco de Sabadell que los aglutinó a todos en menos de un año, sin concurso alguno.

En el año 2012 se quiso que La Caixa absorbiera a Bankia pero se opuso esperanza Aguirre. Como consolación se le da el Banco de Valencia por un euro y con ayudas de 10.000 millones de euros. Los bancos catalanes pasaron así a controlar todo el ahorro de la Comunidad Valenciana. En 1980 las entidades financieras catalanas representaban el 16% del sistema financiero español. Hoy superan el 33% y lo han hecho sin poner un duro, con el dinero de todos los españoles. El FROB dio 6.000 millones al Sabadell, 6.000 a Caixabank y 9.000 a Caixa Cataluña, a los que hay que sumar 25.000 millones de la EPA, con todo, han recibido 50.000 millones de todos los españoles. A pesar de todo, Caixa Cataluña fue nacionalizada y Caixabank se libró porque escondió sus activos tóxicos, que es el secreto mejor guardado. Personalmente, me he encontrado en el mercado, BG en base a estos activos, con los que Caixa está operando.

¿Qué es lo que se les ha ido de las manos a la oligarquía catalana?

El descubrimiento del  caso Pujol con tantísimas implicaciones de corrupción, durante treinta años, hizo que se produjera una deriva independentista para no estar bajo la jurisdicción española. El error estuvo en aliarse los políticos con los enemigos históricos de ERC. Para colmo eran necesarios los votos de los anarquistas anti sistemas de la CUP. Esta amalgama de partidos antinaturales ha terminado por cometer errores y disparates de un calado incalculable. Se unieron con el único objetivo se proclamar la República Independiente catalana de manera unilateral. La deriva les ha llevado a saltarse la legalidad hasta situarse en una posición de riesgo real ante los mercados financieros a las empresas de la oligarquía catalana.

En estos momentos, se les ha ido el separatismo de las manos y todas las grandes empresas y las pymes con posibilidades, están saliendo huyendo.

¿Cuál ha sido el compromiso social de la burguesía catalana actual con el pueblo catalán y con sus clases obreras y menos pudientes?

Se desconoce. Siguen engañando para llenarse los bolsillos.